El horizonte y la felicidad
Caminando caminando, fui llegando a mi destino. Fui atravesando bosques, fui navegando rĂos y al desembocar en el mar, allá en el lejano horizonte, vi un corazĂłn enamorado, que a mĂ me estaba esperando. Me fui acercando, despacio, despacio muy despacito, pues no querĂa asustarlo, pero cuanto más me acercaba,…
