¡Qué mayor! dije un día,
sin saber lo que decía.
Mayor es el que no sabe
disfrutar de la vida.
El que sin amigos anda,
que le hagan compañía.
El que olvida una caricia,
una risa compartida.
¡Qué Mayor! dije un día,
sin saber lo que decía,
solo porque me miré
en el espejo y vi que arrugas
tenía.
Pero hay huellas en la piel
que son memorias vividas,
no señales de tristeza,
sino historias encendidas.
La belleza es variada,
es inmensa e infinita;
en todos los rostros se encuentra.
Búscala, amiga mía.
Que no te asuste el paso
ni el reflejo de los días.
Cada arruga es un poema
que la vida te confía.
